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La Casa de los Tubos
Esta historia ocurre en Monterrey, Nuevo León, y es sobre una casa localizada en la colonia Contry. Supuestamente ocurren cosas extrañas ahí por los hechos que han pasado antes. Una familia joven tenía una hija paralítica y tenía que andar en silla de ruedas. Para que ella se sintiera cómoda, los padres decidieron hacerle una casa en donde ella pudiera moverse. La construcción tenía algún tiempo y todo marchaba a la perfección, pero aún no estaba terminada. Durante la construcción, dos albañiles fueron heridos. La niña, al ver la casa, quedó emocionada. Fue una segunda vez a verla, pero su silla se salió de control inesperadamente y salió volando por una de las ventanas. Después de lo ocurrido, los padres de la niña decidieron vender la casa. Pero otra tragedia ocurrió cuando una pareja fue con su hijo, casi de la misma edad que la niña. Inexplicablemente el niño también salió volando por la ventana en donde murió la niña. Desde entonces la casa tiene un vigilante a la entrada para prohibir que alguien se acerque a la casa.
La Casa de Aramberri
Esta casa está ubicada sobre la calle Aramberri no.1026 en el Centro de Monterrey. Actualmente se encuentra protegida por una malla para evitar el acceso, pero en el área de la puerta principal ya está rota y pudimos entrar mi mamá, otras muchachas que iban pasando y yo. Cuenta la leyenda, que por los años 30’s en esta casa vivían una señora llamada Florinda y su hija Antonieta, que pertenecían a familia de mucho dinero. Un sobrino de la señora, por ambición, junto con otras personas entraron a robarles y las masacraron en esa casa. Unos dicen que los criminales huyeron y que un cotorro que tenian repitió la frase “No me mates Gabriel”, y así fué como los atraparon. Otros dicen que en ese momento de masacre, llegó la policía y los capturaron. Se dice que ahí suceden cosas paranormales, se ve la silueta de las mujeres y se escuchan aún los gritos lastimeros de las asesinadas.La Joven de la Casa Antigua
Se dice que en un pueblo cercano a China, Nuevo León, hubo un joven llamado Jorge que salió a descansar un poco de lo cansado que andaba de estudiar, salió a caminar un poco a pesar de que estaba a altas horas de la noche, se perdió entre las casas que estaban cerca de la suya, pero le dio curisidad porque entre esas casas había un tipo de paraje solitario en el que la gente solía caminar de día. Decidió ir a relajarse un poco, pero ya muy dentro del paraje se extrañó al ver una luces como de un lugar alumbrado y decidió ir a ese lugar. Se sorprendió al encontrarse con una casa de estilo antigua porque se sabía que en ese lugar no había nada, pero decidió ver (mirar) por las ventanas. Vio unas personas que vestían como antiguamente, con ropas muy viejas (de la época). Sus miradas fueron detectadas por una joven que se le hacía llamar Florentina. Lo invitó a pasar y platicaron toda la noche; pasaron las horas para Jorge y decidió irse despidiéndose de Florentina, pero olvidó la chamarra a propósito para volver a encontrarse con Florentina. Se fue prometiendo volver. Ya eran como las 2:00 am de la mañana y le habló a su amigo de confianza relatándole lo que le había pasado; el amigo se sorprendió porque lo que él conocía en ese lugar era sólo una casona vieja y deshabitada que estaba allí desde la época colonial. Volvieron para verificar, y cuál fue su sorpresa que se encontraron con una casa vieja y deshabitada, pero decidieron entrar y encontraron la chamara de Jorge en el piso. Casi salen corriendo del susto. Pasó un tiempo y Jorge decidió buscar infomación acerca de esa casa y sólo encontró que había muerto una jovencita llamada Florentina desde sus 15 años en esa misma casa: "era la que él había visto platicando con ella".
El Caso del Hombre Pajaro
Dicho ente de la mitología regiomontana habitaba- según la leyenda- en al cerro de la silla (símbolo de Monterrey), pudo haber habitado en el cerro de las mitras, en la sierra madre o en el cerro del topo chico pero no, como buena leyenda urbana de Monterrey, tenia que habitar en el cerro de la silla, si no,...¿pues cual sería la gracia?, bueno pues, los que son menores de 30 años quizás no recuerden muy bien a esta criatura que según “los testigos” aparecía sobre volando las faldas del mencionado cerro de la silla, y había quienes aseguraban que no era propiamente un hombre pájaro, sino alguna especie de animal prehistórico (pterodáctilo) que por alguna extraña causa había logrado conservarse de alguna manera misteriosa en nuestro amado cerro de la silla. Lo más extraño de todo esto es que no se trataba de una familia de esos seres o animales o como se les pueda llamar, sino que la teoría (por llamarlo de alguna forma) apuntaba a que este ser de forma misteriosa y por razones ocultas había permanecido vivo a través del tiempo tan solo para servir de vigilante o de símbolo del “ya de por si famoso” cerro de la silla, y como es de esperarse ante el “contundente” testimonio de algún albañil marihuano que se quedaba dormido en las veredas del cerro y aseguraba haber visto a esta criatura, nuestros medios de comunicación con el profesionalismo y la objetividad que desde siempre los han caracterizado tenían la noble labor de cubrir la nota, y no faltaba la ama de casa que se animaba a decir que ella también había visto “algo” volando, o algún otro “vigilante del cielo” (como años después los bautizaría el legendario Jaime Mausan que es el equivalente mexicano de J.J. Benítez) que aseguraba haber grabado con su video grabadora al hombre pájaro. A mi lo que siempre me ha sorprendido es como es que hay gente que tiene tiempo no solo para grabar algún hecho importante, sino para quedarse parado o acostado en el techo de su casa, videograbando el cielo por si algún ser extraño, algún objeto volador no identificado o algún meteorito que surcara el cielo pudiera ser documentado y dejar tan valioso legado a la humanidad, sin duda que se trataban de científicos tratando de descubrir el misterio de nuestro planeta y no como algunos insensatos han de pensar que eran pobres diablos desempleados con la ilusión de grabar la segunda venida de Jesucristo a la tierra para venderlo por cientos de miles de millones de pesos.

